Yo tengo un grillo muy grande que lo quiero mucho. Un día lo solté junto al porche de mi casa de campo, frente a un bosque de pinos, y comenzó a saltar y a volar torpemente. Al final se posó en uno de los cables de alta tensión y comenzó a cantar. Los cables de alta tensión están preparados para que se posen los pájaros y tienen otros cables falsos por los que no pasa la corriente. El grillo llevaba unos bombachos preciosos que yo le había hecho. Pegó un saltito y se puso en el otro lado del cable auténtico, no el falso, y cayó al suelo achicharrado. Me miraba con carita de pena, tenía los bombachos quemados y con agujeros. Al final se quedó conmigo y vivimos juntos. Mi grillo y yo.
(Zenyzero)-Usted me produce reacciones ajá jajá...
. Ah, lo siento pero yo no soy su doctor.
-Por eso. Oiga, necesito un aquión.
. No es posible
-Entonces necesito medir...
. ¿Medir, dice? ¿Medir qué?
-Las veces que me llegan las respuestas antes que las preguntas.
(Alfaro)