17.5.09

Un comentario-cuento / ZenyZero

Yo tengo un grillo muy grande que lo quiero mucho. Un día lo solté junto al porche de mi casa de campo, frente a un bosque de pinos, y comenzó a saltar y a volar torpemente. Al final se posó en uno de los cables de alta tensión y comenzó a cantar. Los cables de alta tensión están preparados para que se posen los pájaros y tienen otros cables falsos por los que no pasa la corriente. El grillo llevaba unos bombachos preciosos que yo le había hecho. Pegó un saltito y se puso en el otro lado del cable auténtico, no el falso, y cayó al suelo achicharrado. Me miraba con carita de pena, tenía los bombachos quemados y con agujeros. Al final se quedó conmigo y vivimos juntos. Mi grillo y yo.
(Zenyzero)



-Usted me produce reacciones ajá jajá...
. Ah, lo siento pero yo no soy su doctor.
-Por eso. Oiga, necesito un aquión.
. No es posible
-Entonces necesito medir...
. ¿Medir, dice? ¿Medir qué?
-Las veces que me llegan las respuestas antes que las preguntas.
(Alfaro)

7 comentarios:

ZenyZero dijo...

A veces la libertad es peligrosa. Nadie nos dará las respuestas.

Muchas gracias. Eres genial. Cri-cri!

Un abrazo.
Chuff!!

alfaro dijo...

No, yo, no.
Pero tú, sí.
Escribí un email donde te hablaba de la libertad, a ver si te lo envío.
Un abrazo.

(* dijo...

Hay veces que uno no sabe donde se es más libre... Me ha encantado este cuento-comentario. Felicidades a los dos!

Un dulce beso.

Begoña Leonardo dijo...

Enorabuena sois unos pedazos de aritstas, y de aquí me iré un ratito al campo, aprovechando...

Besotes.

alfaro dijo...

(*,
este cuento lo ha dejado ZenyZero en un comentario de la entrada anterior.
Tengo una suerte inmensa con vuestros comentarios, escribís poemas, sentencias filosóficas, juegos de palabras, poesía... y me da no sé qué que se quede donde nadie lo verá.
Un abrazo grande.



Begoña,
nos estábamos comentando a la vez, se ve que tienes el cielo azul, aquí es un día gris y húmedo y eso que amaneció un cielo azulazul
Un abrazo grande.

Isabel chiara dijo...

Muy acertado el cuento y la sentencia. Afortunado grillo que fue a parar a casa del sastre valiente, jajaja

Un beso

alfaro dijo...

Isabel,
pues, sí, lo mismo pienso yo.
UN abrazo.