22.2.13

Un día encontraré una pirámide invertida bajo mis pies, estoy tan segura que preparo una escafandra para lanzarme con ella al vacío en cuanto la encuentre. 

Un día buscaré los restos de tu nombre en los días y grabaré sobre él las huellas del último gorrión que revoloteó sobre el andamio de la casa. 

Un día no llegará la noche y bajo las piedras alumbrarán los poderosos y los desalmados 
pero ni tú ni yo 

vadearemos el río que fluye a lo lejos 

no fluye ningún río más a lo lejos 
si lo has visto o lo has soñado piensa en los espejismos que la vida ofrece a los que no cierran nunca los ojos.

1 comentario:

Isabel dijo...

Mientras los espejismos sean tan bellos como tus palabras seguiremos vadeando el río.

Abrazos