25.1.13

Qué pena de alfanhuí
la capital se ha venido abajo
los pies de plantas enrojecidas marchan sin avanzar
sobre la ira enrojecida
al final los tejados serán nuestras avenidas más celestes
y esto desde que los gatos no dejan de ser los gatos del niño
en un nuevo zoo y sin alambradas
y con vistas a los subterráneos de la ciudad

el arquitecto en su desesperación se ha comprado un petirrojo
y ahora marchan juntos

mañana, amor.