13.6.11

De cómo la vida no hizo de mi cuerpo una voz de la que naciera el canto y ni siquiera me regaló una voz de rapsoda ni la luminosidad de una pequeña estrella aunque fuera fugaz

y nació la primavera en las ramas de los árboles tal y como nos gusta a los que todavía vivimos y como les gustaba a los que ya vivieron

y llegaron desde las ramas mariposas y las mariposas trajeron con ellas el vuelo y el color de las raíces

y de la hojarasca surgieron sacaberas y tritones y lagartijas elegantemente ataviados de rugosas pieles para calentar al sol

y el recién estrenado adolescente se acercó al árbol con su iPhone para grabar el trino del pájaro cuyo nombre ignoraba y para que el nuevo dios Google le dijese el nombre del ave por su canto

y el adolescente se hizo rapsoda y acompañó al pájaro cuyo nombre desconocía y juntos se aproximaron a la opacidad y leyeron las palabras del canto cinceladas en los trozos de las piedras rotas del desierto

y el niñocantodepájaro adentró su voz en la luz ámbar de los semáforos y descubrió las piedras cuyos nombres google le dejó escritas en su iPhone
cálculos biliares y renales.

3 comentarios:

pepe pereza dijo...

MJ ¿has cambiado de email?

besazo

mjromero dijo...

renvía a los dos correos que tengo, que siguen siendo los mismos, pero hay uno que a veces da problemas.
Un beso.

Rayuela dijo...

a ver...lo bueno de ésto es que el adolescente aún recordaba el canto de los pájaros,o lo descubría,tal vez.

el domingo fui a un festival de poesía donde (jóvenes no muy) adolescentes rapsodas me dejaron pesada de cálculos biliares y renales...too much google...

besos, maestra*