2.4.11

Lampedusa, Equus y Orión

Los peces muertos que flotaban durante el día en el mar ya no están
por la noche el servicio de limpieza recoge todos los signos de muerte de la ciudad
cruzamos el puente en silencio
hacia el iglú blanco y frío
si no fuera por el mar soñaríamos que es un desierto
un iglú blanco y frío sobre un desierto de sal
por las noches el servicio de limpieza limpia las huellas que dejamos a diario sobre el puente
durante el día bajo la luz del sol todo es blanco y frío
como nosotros que ocultamos bajo nuestras túnicas un corazón de hierro.

3 comentarios:

Ico dijo...

hermosa imagen, un iglú en un desierto...no hay un sólo corazón de hierro..

mjromero dijo...

Ico,
no estés tan segura.
Un beso.

Begoña Leonardo dijo...

Es necesaria la luz para comprobar que todo sigue en un lugar predeterminado, somos marionetas hasta para que recogan nuestras miserias.
Te achucho largo