12.9.09

No hay doble ni debajo ni entre
todo es un gran espacio páramo
del desaliento
cuando oyes pasos hacia arriba
o hacia abajo
o cuando balbuceas tú mismo
el gemido del otro.

8 comentarios:

Begoña Leonardo dijo...

"El gemido del otro" y querida adivino de quien se trata... Te deseo salud y paz para tu espíritu.

Arrumacos.

alfaro dijo...

Begoña Leonardo,
pues no puedes desearme nada mejor, no?
Muchas gracias y besazos.

ZenyZero dijo...

Si al gemido le acompaña el tacto; si al balbuceo le conmueve el cariño, habrá algo por lo que vivir.

Son aterradores los páramos del deshaliento. Prefiero balbucir el gemido del otro.

Precioso y triste.
Un abrazo!
Chuff!!

alfaro dijo...

ZenyZero,
los páramos asustan un poco,
gracias, por el comentario, y por ese cuento de hoy.
Un beso.

a Oscuras dijo...

ecoo, retumban las palabras y los pensamientos taladrantes, en un páramo sin acústica, blindado.

Un Saludo

alfaro dijo...

No sé si habrá, o no, eco, pero algo ha llegado, por aquí, por ahí o por allí.
Un saludo.

MGJuárez dijo...

El dolor es así, calado hasta los huesos, sin espacio entre nosotros y los otros. Sabes... la pleura es un espacio virtual, sigue los movimientos de la respiración, adherida al pulmón, pero a la mínima que ese espacio es "ocupado", duele, cada respiración es vital y ¡tan dolorosa!

Un fuerte abrazo,
Montse.

alfaro dijo...

MGJuárez,
la pleura esa membrana que cubre y protege.. y cuyo sonido me recuerda tanto a il pleut, llueve, dentro de los pulmones se genera la vida, el oxígeno, la lluvia, la tos, eso es dentro todo lleno.
El páramo suele estar afuera.
Gravcias por el coemntario.
Un abrazo.