27.6.09

Tribuleison

- Soy un déspota atribulado.
. Tribuleison, tribuleison.
- No repita conmigo, ni en soledad.
. Primero una mano dormida y a plena luz del sol, luego se medio durmió la boca, con el desayuno aún dentro de ella, y llegó la nausea nauseabunda y estrepitosa.
- Pero habla.
. Esta vez sí, las palabras salían en orden, nada de retruécanos.
- Es una cabeza pensante.
. Hubo un error de broma, de otra cabeza.
- Insigne cabezas, insignes hombros y manos y hasta insignes muelas.
. No lo dirá por las del juicio.
- Sí, sí por esas.
. Esas se han cansado, están recostadas y dando la pala.
- Querrá decir la vara.
. Ya empieza, he querido decir lo que ha oído, la pala, y por malas serán expulsadas del paraíso.
-Otra vez, que usted pierde el juicio.
. Ande, no me dé la vara o también usted será expulsado del paraíso.
- ¿De su boca?
. Del paraíso, del juicio molar que siempre está en la boca.
- No puede hacer usted juicios previos, ni póstumos, sobre mi juicio, se lo prohibo.
. Oh, me obliga a expulsarlo a paletadas, por darme la vara.