23.9.08

Al modo medio clásico entre L y yo con un estilo medio payaso de druida derruido

¿Qué buscas en mí, obsceno pájaro de la noche?
¿Acaso tus plumas no te parecen lo suficientemente bellas
y vienes a buscar las mías, oscuras y sin brillos?
No grites, mamá, no grites,
las sombras se irán con ellos.
Hermanita, tú, cállate, no des más la lata,
de lo contrario todos creerán que estás loca.
Oh, eras tú,
el de las palabras divinas,
que viene a buscarme
huyendo asustado
de tanta soledad
y no me encuentra

y ahora, perdidos
los zapatos, divinos pájaros de la noche,
¿qué?
¿Hacia dónde dirigimos nuestros pasos
tan descalzos?

L et moi

4 comentarios:

giovanni dijo...

Evocativa... se puede decir eso?
Tenía un vecino, un hombre que trabajó en una estación de FFCC en Amsterdam-Amstel, con poca educación formal, que siguió un curso de francés para mejor atender a los pasajeros francófonos (francéshablantes), quien me enseño la palabra "la salle des pas perdus". Hace poco vi por primera vez esa palabra en un libro francés.

Un saludo desde Ámsterdam

alfaro dijo...

Giovanni,
aquí se puede decir. Me alegro haberte evocado, haberte provocado o simplemente recordado palabras del pasado, los pasos perdidos siempre pueden llevar lejos, en cualquier lengua que nos lo digan.
Un saludo.

giovanni dijo...

Y sabías que en francés eso significa sala de espera (en una estación de trenes)?

alfaro dijo...

giovanni,
pues qué coincidencia que hoy me hables de la estación de los trenes..., precisamente estoy escribiendo algo del pasado donde los trenes y las estaciones fueron parte del escenario, y sí, allí se perdieron también los pasos...
qué bien suena... la sal de pas pegdi...
Gracias.