8.8.08

Sobrinos, pitidos y patillas

Tú diciéndome que me he dormido, que llamas y te dicen que estoy durmiendo a las siete de la tarde y que hemos quedado a las seis, y que a tus amigas les has dicho que quedaste conmigo y que no te esperen y yo durmiendo y tú toda la tarde tocándote los o..., pues a pasear a tu sobrino de tanto aburrimiento. Que sepas, que ya te lo he dicho, que no estaba durmiendo, que se me había olvidado el quede y me fui a jugar con S., porque estaba mareado de tanta visita familiar. Y tampoco sería de extrañar que me hubiera quedado dormido, porque a las doce de la noche, o más, mi abuela llama porque le pita el frigorífico, y como desde casa por más que le mandamos hacer cosas el pitido no para, tuvimos que ir a su casa y mi madre me hace cargar con un jarrón enorme que le había regalado el abuelo, pero mamá cómo vas a deshacerte del recuerdo de tu padre, yo quiero conservar el recuerdo del abuelo, pues que no, que ya está harta de tanto recuerdo, y que le estorba en casa, y mi padre cuando ve a mi madre tan decidida opta por callarse y me manda callar, y yo cargando con el armatoste soporte del floripondio hacia la casa de la abuela, porque mi abuela sí que quiere todos los recuerdos del abuelo, y el frigorífico se arregla y de vuelta para casa, mi madre perdió un pendiente y se ríe, ahora se pone sólo uno y que a nadie se le ocurra decirle nada. Pues, a la tarde siguiente, mi abuela otra vez, que llama desde el pueblo, que hay que ir a su casa porque dejó el congelador a treinta y cinco por la mañana y estaba preocupada, allá mi madre se las arregló sola, menos mal que esta vez no tuve que ir, me fui con S. pero no me quedé dormido. S. y yo tramamos hacernos socios del Sporting, lo he dejado caer en casa pero no me han dicho nada.
Y de la otra saga familiar ni te cuento, qué revuelo.
Y si no quieres volver a quedar conmigo, me da igual, vete a pasear los ricitos rubios de tu sobrino, yo como no tengo sobrinos traslado jarrones de casa a casa, además ahora la preocupación de S. y la mía es que no nos sale patilla y qué podemos hacer para que nos salga patilla, eh?, y no me digas obviedades, a ser posible sólo conceptos prioritarios.

6 comentarios:

elshowdefusa dijo...

Cada vez me gusta más este blog, Alfaro. Hoy me he sentido muy adentrada en esta saga familiar, alejada y revuelta de la otra. Y me ha encantado adivinar las maneras de ser de todos los que salen, con tan poco. Me gusta la madre, el silencio del padre al verla decidido, la abuela que no se desvincula de los recuerdos y este jovencito sin patillas.

A veces me pregunto cómo se puede echar de menos a alguien que no se conoce. Pero me voy y seguro que me pasa contigo...

alfaro dijo...

fusa,
este es otro mundo...,
a ver si te llega un poco de esta brisa del norte, que al fin ya ha lleagado...y ahora hasta pasaremos frío.
besos

Alf dijo...

Si, a mi tambien me ha gustado adentrarme en esa familia que seguiré leyendo para averiguar que significa, seria injusto opinar sin leer más, volveré, te dejo una huella.

alfaro dijo...

alf,
gracias por la huella.
nos leeremos

JORGE SOLANA AGUIRRE dijo...

Saludos!!!

El dialogo de lospersonajes es la materia existencial de la familia.

alfaro dijo...

jorge,
gracias por la visita y el comentario,
sí el diálogo debe de ser uno de los ingredientes de la materia existencial...