9.4.08

Merienda de grillos

Y aquella valquiria, de frondoso volumen y ropajes etéreos y gasas, se vuelve oronda hacia mí y me dice- ¿cómo que merienda de grillos,L.?, querrás decir merienda de negros. Bueno, los grillos también son negros, ¿no? - le contesté. Ya está, carcajada general. Y ya salta ella, la lista de C.L. -pero no meriendan, L. Me giré rápido para contestarle: pero cómo que los grillos no meriendan, tú qué sabes si meriendan o no ni qué meriendan los grillos.
Vuelve pronto, H. Te echamos de menos. tu sustituta no calla, nos lo mezcla todo. Tú te hubieras acercado y nos hubieras dicho: a ver, analicemos, ¿en términos de qué dices merienda de grillos, L?
Llego a casa y le digo a mi madre: uf, esto es una merienda de grillos. Ella mira a su alrededor, me mira muy seria y me dice: ¿el qué? ¿no querrás decir una merienda de negros? Oye, que los grillos cantan. Y los negros, también. Y los dos nos hemos reído a carcajadas.

No hay comentarios: