29.3.08

Cárol y Roberto Bolaño

¡Qué tristes todos! Como tristes tigres de tristes estamos. Se nos ha muerto Cárol, la perra de D. Así aparece hoy D. por clase lamentándose, porque, claro, Cárol todas las mañanas lo desperataba y cuando salíamos, hala, todos a pasear a Cárol. D. llega hoy a clase en chándal. Pero D. ¿cómo vienes de chándal? Es que estoy muy deprimido, a Cárol la atropelló un coche en el pueblo, y cuando estoy deprimido me pongo chándal. Pero será burro el coche, atropellarnos a la Cárol.
Si ya teníamos bastante con el desamor de R. y S., la pareja de la clase, que ya no se sientan juntos, porque ella se ha desenamorado de R. y sale con un vecino. En el recreo R. se viene con nosotros y, cuando salimos también viene con nosotros, que escuchamos atentamente sus lamentos. ¡Estas mujeres!
Aparte estamos algo preocupados porque vemos como apagado a H. Tendrá problemas con su hijo, dice C.L., muy aguda ella.
Acabo de descubrir a Roberto Bolaño, "Los detectives salvajes". Me gusta la portada y el título. ¿Crees que me gustará? -le pregunto a mi madre-, porque mira que es un tocho. Bueno, de momento ni moverlo de la biblioteca, está bien, quizá en el verano me lo dejen, cuando haya acabado mis lecturas obligatorias de clase y mis exámenes finales. Sigo con "El niño del pijama de rayas", que me lo ha regalado para Reyes una amiga de mi madre, y lo he elegido de lectura para lengua.
Y ahora me voy a bajar música del Sporting porque he decidido hacerme de este equipo, aunque no me gusta el fútbol pero es por acompañar a algunos de mis amigos.

2 comentarios:

Inuit dijo...

Bolaño vivía en mi localidad,digo que él vivía porque yo soy nacida en la misma y él vino a residir.No lo vi jamás.Vivía en el mismísimo centro de la ciudad,super conocisísimo y yo sin enterarme;ahora,muerto ,conocemos a su mujer e hija.¡Qué curiosa es la vida!

alfaro dijo...

Sí, inuit, la vida siempre nos sorprende, ahora que ya conoces a Bolaño, aunque no sea en carne y hueso, puedes acercarte a su espíritu leyendo alguno de sus libros, creo que puede gustarte...
Gracias por tus paseos boreales por este "vos"