11.2.08

Autoestima

¿Por qué H. hoy se dirige a mí para preguntarme de dónde son mis padres y no sé qué rollos de los apellidos, y sólo a mí y a nadie más? ¿Vas a escribir la novela de nuestras vidas, H., o a hacer nuestro árbol genealógico? O., muy campechana, me dice "anda, L., no te preocupes, qué más da eso". Ya, si no da más... pero entonces ¿por qué me pregunta? Todos los cursos tengo que aguantar los mismos rollos. Qué de dónde son, que si son estos o los otros, que si ese apellido es un apellido raro..., yo lo encuentro muy corriente, y con los otros claro que parece que llevo todo el campo conmigo y por partida doble, pero, ah, peor son los García y los Fernández, por poner un ejemplo.
Y ni le sonaba la comarca de mi padre, he tenido que darle una pequeña lección de geografía, vía autopista.
No por esto dejará H. de ser mi tutor y mi profesor preferido, pero no me gusta que me fichen tanto. Ahora que ya iba arreglando mis relaciones con el profe de historia, tras una breve y esporádica intervención materna, a ver si se me desarregla la buena relación con H., sobre todo desde el día que nos dijo "¿por qué creéis que vais a suspender?, vosotros no os estimáis pero yo os estimo." Y mi madre tuvo que explicarme qué significaba, porque yo no entendía muy bien que sin conocernos siquiera nos "estimase".
En fin, cuánto nos estimamos todos. Vamos subiendo el nivel de autoestima a pasos agigantados, que dice alguien.

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