4.6.07

Exámenes

A veces me harto de contar cuentos, los invento y reinvento al mismo tiempo que hablo, y respondo con variaciones sobre el mismo cuento. Se me ha ido el tarro en inglés, en una conversación, pregunté ¿tienes hígado? y mi compañero con cara de susto no sabía qué responderme porque el tema era un encuentro casual de dos turistas en Londres. Yo simplemente trataba de demostrar la amplitud de mi vocabulario a la profesora, las preguntas eran cada vez más disparatadas y al final ya sólo las hacía para que mis compañeros se rieran y se relajaran porque lo cierto es que estamos todos superestresados con los exámenes, todos, incluso los que se muerden las uñas.
Quiero un perro. Mamá ¿me compras un perro? Mejor que no, por no sacarlo a pasear, además ya tengo la experiencia del perro de la vecina, lo paseé por el laberinto del parque para aumentar su inteligencia y me temo que no.... Pues un gato. ¿me dejas tener un gato? No hay que sacarlo a pasear.... Mejor una vaca y la ponemos en la terraza. Bueno, no te pongas histérica, no quiero nada, pero no me vendría mal tener una mascota para tanto estres.

2 comentarios:

Felipe, de Calatayud dijo...

Lo de la vaca sería lo mejor...

alfaro dijo...

¿Ves, Felipe, como no tengo malas ideas?