12.2.07

Cuanto sé de vos

Yo no sé nada de vos ni vos de mí, justo como debe ser. Sin embargo, sí sé mucho de él y él sabe mucho de mí. Él está durmiendo, ahorita mismo, ellos están durmiendo, en cambio, vos, oh, vos, siempre despierto, vigilante, con los ojos abiertos, muy abiertos o cerraditos, siempre vigilante, que no nos falte el agua, que no nos inunden las lluvias ni los deshielos, que el sol no queme nuestros manteles bordados de lino color arena ni destiña el barniz marrón de los muebles antiguos. Mientras, vos vigiláis que los aguarones no salgan por las alcantarillas porque la ciudad está recién inaugurada en su tramo final, justo ahí donde llega el río, el gran río que a veces nos inunda el cementerio, la iglesia, el mercado, el colegio nuevo....
Y pensar que justo hoy he olvidado mis zapatos nuevos de charol en la casa vieja. Lástima de viaje, ya no podré ir a visitarte.

1 comentario:

Arturo dijo...

Hola, me llamo Arturo y soy de Abisinia, o del Peloponeso que para el caso de igual. Acabo de leer tu entrada de blog porque recientemente he inventado un programa informático, llamado CACTUS 33. 69 que detecta todos los blogs que salen nuevos de la tierra. El tuyo me agradó, pero para cuándo un poco de sexo explícito, ya sabes.